
Hay voces que se escuchan. Y hay voces que se quedan.
Dolly Parton fue mucho más que una cantante. Fue una forma de contar historias, de poner palabras a lo que sentimos y de hacer que una canción pudiera acompañarnos durante años.
Nos queda su música, su manera de entender la vida y esas canciones que, de alguna manera, ya forman parte de nuestra propia historia.
Y entre todas ellas, Jolene, que seguirá acompañándonos, una y otra vez.