
El Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, pero también está aproximadamente 400 veces más lejos de la Tierra. Esta extraordinaria coincidencia hace que, desde nuestra perspectiva, ambos parezcan tener prácticamente el mismo tamaño en el cielo. Y es precisamente eso lo que permite que, cuando se alinean, la Luna pueda ocultar completamente al Sol.
Una casualidad cósmica que nos regala un espectáculo difícil de olvidar.
Este año hemos tenido la oportunidad de vivirlo desde España. El eclipse del 12 de agosto se pudo observar como total en buena parte de la mitad norte de la Península, mientras que en el sur se contempló de forma parcial. La franja de totalidad atravesó el país de oeste a este, desde Galicia hasta las Islas Baleares.
Pero si este año no has podido verlo, o disfrutarlo en su totalidad, el cielo ya tiene preparada una nueva cita: el 2 de agosto de 2027 volveremos a tener la oportunidad de contemplar un eclipse total de Sol visible desde España, esta vez especialmente desde el sur de la Península.